jueves, 21 de junio de 2012

TPN°3 
Fuentes de Energía en Argentina 

Energías No Renovables 

El carbón 
                El carbón es un combustible fósil sólido formado a partir de materia orgánica de origen vegetal acumulada debajo de capas de sedimentos. Esta se fue transformando y perdiendo gradualmente su humedad hasta convertirse en una sustancia sólida, con alto contenido de carbono y, por tanto, de un alto valor energético.
Las zonas carboníferas se extienden a lo largo de la zona precordillerana y en partes en la zona cordillerana, fundamentalmente en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. También se conocen formaciones carboníferas en Salta y Jujuy.
El yacimiento de carbón más importante de la Argentina es el de Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz. Este yacimiento concentra el 99% de las reservas de carbón del país.
La explotación en Río Turbio se inició en 1941 y estuvo originalmente a cargo de YPF. En 1958 fue creada la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación hasta su privatización en 1994. Hasta ese momento, la producción de la mina era destinada al abastecimiento de las centrales termoeléctricas localizadas en Buenos Aires. Con la privatización de YCF, al igual que lo sucedido con el petróleo y el gas, se produjo una gran transformación en la producción y la distribución del combustible. Actualmente, la Argentina se autoabastece de carbón para la producción de electricidad y para calefaccionar; pero importa carbón para uso industrial
El Petróleo 
                  Para la Argentina, el hallazgo de petróleo en Comodoro Rivadavia en 1907 da inicio a un ciclo de fructífero desarrollo de su industria, aunque ésta iría sufriendo los avatares de los cambios de rumbo asociado al ciclo político1. En esa época la Argentina formaba parte de un selecto grupo de países con un gran poderío económico y una clase dirigente comprometida con el desarrollo económico e institucional de la Nación. Si bien la legislación consideraba que el recurso debía ser explotado por el sector privado, el peso político y estratégico de mantener la producción petrolera bajo la órbita del Estado condicionó fuertemente la organización de la industria en esos primeros años de vida. La consecuencia posterior de esa decisión fue la creación de “Yacimientos Petrolíferos Fiscales” (Y.P.F.).
El hecho de haberse producido en tierras fiscales costeras, más allá de haber sido o no fortuito, permitió crear una reserva estatal de fácil movilidad, que de alguna manera condicionó la fuerte presencia del Estado desde los inicios de la explotación petrolera argentina.
Si bien la expectativa inicial era muy grande, los sistemas petroleros de las cuencas no responderían a tamaña proyección y la Argentina, desde los comienzos de esta nueva era, no sería considerada un país petrolero sino sólo un país con petróleo. Esta característica y su lógica económica asociada limitarían en todo momento la posibilidad de disociar los precios domésticos de los valores de importación.
Asimismo, el mejor desempeño de la empresa tendría lugar en los períodos de mayor independencia de las metas del negocio petrolero respecto de los objetivos políticos; es decir, toda vez que estuviera presente la meta de maximizar la renta petrolera derivada de una gestión eficiente de los recursos. En particular esto tuvo lugar en los inicios de la actividad de Y.P.F. bajo la conducción del Ingeniero Mosconi entre 1922 y 1932, y posteriormente en los dos períodos históricos que hemos caracterizado como los grandes booms de la actividad petrolera argentina: 1958-62 y 1990-1999.
Según la Organización Internacional del Trabajo, OIT (2002), la extensión de la explotación de YPF en Salta, Neuquén, Mendoza, Chubut y Santa Cruz desde la década de 1920, implicó una movilización de recursos y trabajo en la construcción de la infraestructura. Además de abrir nuevos polos de producción, se construyeron barrios para los obreros, se abrieron caminos, se mejoró la comunicación y se instalaron escuelas para las poblaciones que se creaban alrededor de la explotación del petróleo. YPF no sólo implicó un salto en la instalación de infraestructura sino que también marcó un cambio en la vinculación de la empresa con otro tipo de actividades: promovió el desarrollo del turismo y las carreras automovilísticas en ruta. Esta empresa petrolera fue pionera en un tipo de concepción del trabajo que involucraba, junto con el empleo, la preocupación por la satisfacción de la vivienda, la educación y el tiempo libre de los trabajadores.
Por orden de incorporación, la cuenca del Golfo San Jorge representa la más antigua, no obstante ello actualmente se ha vuelto el área más productiva junto a la cuenca Neuquina. Sus principales descubrimientos tuvieron lugar entre los años 1930’ y 1950’ y en su mayoría tuvieron como protagonista a la empresa petrolera del Estado. Entre los mayores hallazgo: Diadema, El Tordillo, Cerro Dragón, El Huemul, se destacan los campos de Cañadón Seco y Cañadón León, cuyo descubrimiento vino a desafiar los modelos tradicionales de perforación para su época (Turic y Ferrari, 2000).
En el caso de la cuenca Neuquina, los mayores logros se dieron a partir de mediados de los años 1970’ en Loma La Lata y posteriormente, en los años 1980’ en Chihuido de la Sierra Negra, aunque es de destacar los hallazgos vinculados a la gestión privada en Puesto Hernández (YPF en asociación con Perez Companc) y El Trapial (Petrolera San Jorge).
En el caso de la cuenca Cuyana los más importantes descubrimientos corresponden al primero de los dos destacados períodos en términos de gestión de la producción. Entre fines de los años 50’ y comienzos de los 60’ se incorporan los yacimientos de Vacas Muertas y Vizcacheras, en este último hubo una importante participación de la firma Astra. Mientras tanto, la cuenca Noroeste encuentra su mayor reservorio a partir de la firma de contratos de riesgo a fines de los años 70’. El yacimiento de Ramos contó con la activa participación de la firma Pluspetrol.
Por último, en la más recientemente incorporada cuenca Austral, la empresa Total Austral junto con YPF inició el desarrollo de los reservorios gasíferos de gran envergadura de Ara y Cañadón Alfa, y el más promisorio de Carina en la plataforma continental La experiencia histórica, a su vez, se encargaría de mostrar la existencia de una relación positiva entre el alineamiento de precios domésticos con los internacionales por un lado, y el aumento en la capacidad productiva y la productividad por el otro. Esta relación generalmente se dio en forma conjunta con la apertura de la industria hacia el capital privado de origen nacional o extranjero.
El Gas Natural 
                        El petróleo y el gas contienen principalmente hidrocarburos, es decir, compuestos orgánicos formados por carbono e hidrógeno que se originaron a partir de restos de plantas y microorganismos enterrados por millones de años y sujetos a distintos procesos físicos y químicos. Las cuencas sedimentarias, es decir, los lugares donde se dieron las condiciones geológicas para la formación de hidrocarburos, se distribuyen en distintas partes del país. Se denomina yacimientos o reservas comprobadas de petróleo y gas a aquellas cuencas donde se ha comprobado la existencia de hidrocarburos.
En la Argentina se identificaron 19 cuencas sedimentarias, de las cuales cinco se encuentran en explotación: Noroeste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral o Magallanes.
La explotación de los yacimientos petrolíferos para la obtención de petróleo crudo comenzó a principios del siglo XX, con el descubrimiento del primer yacimiento en Comodoro Rivadavia. A partir de ahí se han identificado las otras cuencas sedimentarias.
La explotación a gran escala del gas natural, extraído de los yacimientos gasíferos y petrolíferos, es más reciente. A partir de la década de 1960 se destacó la producción obtenida de los yacimientos Campo Durán y Madrejones, en Salta. Pero la explotación de gas tomó mayor impulso con el descubrimiento y la explotación del yacimiento gasífero Loma de la Lata, en Neuquén.
Las reservas son aquellas cantidades de hidrocarburos que se espera recuperar a partir de acumulaciones conocidas y a una fecha determinada. La Argentina tiene un total de reservas comprobadas de 457,7 millones de metros cúbicos de petróleo y de 763,5 miles de millones de metros cúbicos de gas natural.
De las cinco cuencas en explotación, cuatro producen desde principios del siglo XX y la restante desde la década de 1940. Por eso, algunos de los yacimientos de estas cuencas han alcanzado un grado de madurez elevado en términos de producción y han comenzado su declinación.
La cuenca Neuquina es la más importante dado que concentra el 43% de las reservas de petróleo y el 50% de las de gas natural; le siguen la cuenca Golfo San Jorge, que concentra el 36% de las reservas de petróleo, y la del Noroeste, que concentra el 25% de las reservas de gas.
Se habla de estas 2 fuentes de energía juntas ya q no se pueden desligar sus conceptos por su sobre vinculada procedencia.
La Energía Nuclear
                               El consumo de electricidad en Argentina ha crecido fuertemente desde 1990. El consumo per cápita fue de poco más de 2.000 kWh / año en 2002 y aumentó a más de 2.600 kWh / año en 2007. La producción bruta de energía eléctrica en 2007 fue de 115 millones de kWh, el 54% de la de gas, 27% de energía hidroeléctrica, el 9,4% del petróleo, un 2,2% a partir del carbón, y el 6,3% (7,2 millones de kWh) de origen nuclear. En 2008, la energía nuclear proporciona más de 6,8 millones de kWh de electricidad - alrededor del 6,2% de la generación total de energía eléctrica. En Argentina, la producción de energía eléctrica es en gran parte privatizada, y está regulada por el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad). La capacidad instalada es de unos 35 GW, alrededor del 11% de los cuales es de autoproductores y los generadores privados.
La Comisión Atómica de energía de Argentina (Comisión Nacional de Energía Atómica, CNEA) se creó en 1950 y dio lugar a una serie de actividades centradas en la investigación y desarrollo de la energía nuclear, incluyendo la construcción de varios reactores nucleares de investigación. Actualmente están operando cinco reactores de investigación con la previsión de construir un sexto reactor.
En 1964 Argentina empezó a interesarse plenamente en la energía nuclear y realizó un estudio de viabilidad para construir una planta en la región de Buenos Aires de 300 a 500 MW. La política del país se basaba firmemente por el uso de reactores nucleares de agua pesada utilizando uranio natural como combustible. Las ofertas más atractivas y que finalmente se aceptaron fueron las de Canadá y Alemania. Como resultado se construyó la central nuclear de Atucha, en Lima, a 115 km al noroeste de Buenos Aires.
La cental nuclear Atucha 1 entró en funcionamiento en 1974 convirtiéndose en la primera central nuclear argentina.
En 1967, se realizó un segundo estudio de viabilidad de una planta más grande en el Embalse de la región de Córdoba, a 500 km tierra adentro. En este caso, se seleccionó un reactor CANDU-6 de la Atomic Energy of Canada Ltd. (AECL), en parte debido al acuerdo de transferencia de tecnología que acompañaba, y fue construido con la empresa italiana Italimpianti. La central nuclear de Embalse entró en funcionamiento en 1984. En 2010, se firmó un acuerdo para la renovación de la planta y ampliar su vida útil por 25 años. Se aprovechó para aumentar la potencia aproximadamente en un 7% con una inversión de $ 240 millones. Actualmente está funcionando alrededor del 80% de su capacidad para limitar el daño de neutrones en los tubos de presión.
En 1979 se proyectó una tercera central nuclear en Argentina - Atucha 2 - a raíz de una decisión del gobierno argentino de tener cuatro unidades más que entraran en funcionamiento entre 1987 y 1997. Fue un diseño de Siemens. La construcción se inició en 1981. Sin embargo, el trabajo avanzó lentamente debido a la falta de fondos y se suspendió en 1994 con un 81% de la planta construida.
En 1994, se creó Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) para hacerse cargo de las centrales nucleares de la CNEA y supervisar la construcción de Atucha 2.
El diseño de las unidades de Siemens Atucha PHWR era exclusivo de Argentina, y la NASA buscó la experiencia de Alemania, España y Brasil para completar la unidad. En 2003, se presentaron los planes para completar los 692 MW de Atucha 2. En agosto del 2006, el gobierno anunció un plan de EE.UU. de 3500 millones de dólares para desarrollar la energía nuclear en Argentina. Se trataba de terminar Atucha 2 y extender la vida útil de funcionamiento de Atucha 1 y Embalse.
El objetivo era que la energía nuclear formara parte de una expansión de la capacidad de generación para satisfacer la creciente demanda. Mientras tanto, se llevó a cabo un estudio de viabilidad sobre un reactor de cuarta generación para iniciar la construcción a partir del 2010.
Otro aspecto del plan del 2006 fue un paso hacia la construcción de un prototipo de 27 MW del reactor CAREM. Actualmente está en la etapa de pre-construcción en la provincia noroeste de Formosa.
Desarrollado por la CNEA e INVAP ( Investigación Aplicada ), el reactor CAREM nuclear es un sistema modular de 100 MWt con un reactor nuclear simplificado de agua presurizada con los generadores de vapor integral diseñado para ser utilizado para la generación de electricidad (27 MWe netos) o como un reactor de investigación o para la desalación de agua. Estudios recientes han valorado la posibilidad de aumentar la escala de 100 o 300 MWe. Se trata de un diseño maduro que podría ser desplegado dentro de una década. Los recursos de uranio de Argentina, son sólo unas 15.000 tU, a pesar de que la CNEA estima que hay unas 55.000 tU como "objetivos de exploración". A partir de mediados de 1950 se llevó a cabo una exploración de uranio y un poco de la minería, pero la última mina cerró en 1997 por razones económicas.
Sin embargo, hay planes para reabrir la mina de Sierra Pintada CNEA en Mendoza, en el centro-oeste, cerrada desde 1997.También es conocida como la mina de San Rafael y el Molino. La reanudación de la minería del uranio forma parte del plan del 2006. En 2007, la CNEA llegó a un acuerdo con el Gobierno Provincial de Salta, en el norte del país para reabrir la mina de uranio Don Otto, que funcionó de manera intermitente desde 1963 hasta 1981.

Energías Renovables

1. Energía eólica: es la energía obtenida del viento, es decir, la energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire. Pionera en América Latina, Argentina cuenta con 15 parques eólicos, siendo la llanura pampeana la región con mayor concentración de molinos de campo del mundo. A su vez, se encuentran en construcción nuevos parques eólicos, como Arauco, Vientos del Secano, Malaspina, Santa Cruz y Centrales Eólicas del SUR, que se prevé incorporarán alrededor de 1.000 MW a la producción de energía del país. La energía eólica en Argentina cuenta con un gran potencial de crecimiento y su aprovechamiento requerirá también inversiones para la interconexión del sistema eléctrico central.
2. La energía hidroeléctrica: la energía hidroeléctrica se origina haciendo pasar una corriente de agua a través de una turbina hidráulica. La cantidad de electricidad generada varía de acuerdo con la cantidad y la velocidad del agua. Entre sus ventajas se puede mencionar que es un recurso autorrenovable, no contaminante y además los embalses pueden ser reguladores de los caudales de los ríos y disminuir así los efectos de crecidas violentas.
La hidroelectricidad es la principal fuente de energía renovable en el país representando más de un tercio de la electricidad generada anualmente. Las oportunidades actuales en este área se concentran especialmente en pequeños aprovechamientos hidroeléctricos de hasta 30 MW. En la Argentina, el aprovechamiento de este tipo de energía es aún reducido frente a la magnitud del recurso. Las obras de mayor envergadura se encuentran en la cuenca del Plata y son binacionales: Yaciretá sobre el río Paraná, compartida con la República del Paraguay, y Salto Grande, compartida con la República Oriental del Uruguay sobre el río homónimo.
El resto de las represas importantes se encuentran en el ámbito montañoso o sobre los ríos que se alimentan del deshielo como El Nihuil I, II, III; Agua del Toro; Los Reyunos en Cuyo, y El Chocón, Alicurá, Arroyito y Futaleufú en la Patagonia.
Centrales hidroeléctricas en argentina

 3. La energía solar: es la energía obtenida mediante la captación de la luz y el calor emitidos por el Sol.
Mediciones solares a lo largo del país muestran que once provincias argentinas tienen alto potencial para la instalación de paneles fotovoltaicos. Las inversiones en este tipo de energía están siendo promovidas, entre otros, en el marco del Programa GENREN. Por su parte, la provincia de San Juan efectuó una licitación internacional para construir el primer parque solar de Sudamérica, adjudicada a una empresa española.
4. bioenergía o energía de biomasa: es un tipo de energía renovable procedente del aprovechamiento de la materia orgánica e industrial formada en algún proceso biológico o mecánico, generalmente, de las sustancias que constituyen los seres vivos (plantas, ser humano, animales, entre otros), o sus restos y residuos. El aprovechamiento de la energía de la biomasa se hace directamente (por ejemplo, por combustión), o por transformación en otras sustancias que pueden ser aprovechadas más tarde como combustibles o alimentos.
En Argentina se desarrollan proyectos destinados a la generación de electricidad con biomasa a partir de fuentes agro-foresto-industriales, entre ellas, cáscaras de arroz, de maní, residuos de la actividad forestal y de las industrias azucarera y aceitera. A su vez, existen proyectos para la generación de biogás en base a deyecciones animales y residuos sólidos urbanos (RSU), también incluidos entre las licitaciones del Programa GENREN II.
5. Biocombustible: es una mezcla de hidrocarburos que se utiliza como combustible en los motores de combustión interna y que deriva de la biomasa, materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía.
Biodiesel: El mercado mundial de biodiesel se expandió a una tasa promedio de 33% por año entre 2005 y 2010. En 2010, el consumo mundial alcanzó los 21 billones de litros y se espera un incremento adicional de al menos 63% entre 2010 y 2016. Argentina es el cuarto productor y el primer exportador mundial de biodiesel, concentrando más de 10% de la producción global. El biodiesel producido localmente se obtiene principalmente a partir del aceite de soja, siendo Argentina líder mundial en su producción. Las exportaciones argentinas de biodiesel alcanzaron a US$ 1.219 millones en 2010, con gran potencial de crecimiento en el corto y mediano plazo.
Bioetanol: con una producción global superior a los 82 billones de litros, el bioetanol es el biocombustible más utilizado en el mundo. Se anticipa un crecimiento en el consumo mundial de al menos 47% entre 2010 y 2016. La producción de bioetanol en Argentina realizada por los ingenios azucareros del Noroeste del país ha mostrado un gran dinamismo, duplicándose en los últimos cinco años. El consumo local creció a una tasa de 34% por año entre 2005 y 2010, impulsado por la legislación nacional que estipula el corte obligatorio de combustibles líquidos con biocombustibles. En este marco, se espera que la demanda continúe superando la oferta, lo que presenta oportunidades de inversión en el sector, principalmente para abastecer al mercado nacional, pero también por su potencial exportador.
Otros biocombustibles: Argentina cuenta con insumos alternativos para la producción de biocombustibles, como el maíz, la mandioca y el sorgo azucarero, entre otros. A su vez presenta excelentes condiciones para el desarrollo de biocombustibles de segunda generación. Por ejemplo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) está realizando investigaciones sobre mejoras genéticas que permitan potenciar el rendimiento de la jatropa y de la camelina.

viernes, 8 de junio de 2012

Metodos de Produccion

El Taylorismo 

Consistió en la división de tareas durante el proceso de producción. Fue un método de organización industrial que contribuyo a la productividad y evitar el control que el obrero podría tener en los tiempos de producción, relacionándose así con la producción en cadena.
Este sistema de organizacion racional del trabajo fue elaborado por Taylor, de ahí el nombre de este movimiento. Se basa en la aplicación de métodos científicos de orientación positivista y mecanicista al estudio de la relación entre el obrero y las técnicas modernas de producción industrial, con el fin de maximizar la eficiencia de la mano de obra, máquinas y herramientas, mediante la división sistemática de las tareas, la organización racional del trabajo en sus secuencias y procesos, y el cronometraje de las operaciones, más un sistema de motivación mediante el pago de primas al rendimiento, suprimiendo toda improvisación en la actividad industrial.
Frederick W. Taylor intentó eliminar por completo los movimientos innecesarios de los obreros con el deseo de aprovechar al máximo el potencial productivo de la industria. Hizo un estudio con el objetivo de eliminar los movimientos inútiles y establecer por medio de cronómetros el tiempo necesario para realizar cada tarea específica.

La organización científica del trabajo en la revolución industrial 

Al taylorismo como método de trabajo, se lo denominó organización científica del trabajo o gestión científica del trabajo, entendida como forma de dirección que asigna al proceso laboral los principios básicos del método científico, indicando así el modo más óptimo de llevar a cabo un trabajo y repartiendo las ganancias con los trabajadores. Se basa en la división del trabajo en dirección y trabajadores, la subdivisión de las tareas en otras más simples y en la remuneración del trabajador según el rendimiento.
El sistema de Taylor bajó los costos de producción porque se tenían que pagar menos salarios, las empresas incluso llegaron a pagar menos dinero por cada pieza para que los obreros se diesen más prisa. Para que este sistema funcionase correctamente era imprescindible que los trabajadores estuvieran supervisados y así surgió un grupo especial de empleados, que se encargaba de la supervisión, organización y dirección del trabajo.
Este proceso se enmarcó en una época (fines del siglo XIX) de expansión acelerada de los mercados que llevó al proceso de colonialismo, que terminó su cruzada frenética en tragedia a través de las guerras mundiales. Su obsesión por el tiempo productivo lo llevó a trabajar el concepto de cronómetro en el proceso productivo, idea que superaría a la de taller, propia de la primera fase de la Revolución Industrial.
La organización del trabajo taylorista transformó a la industria en los siguientes sentidos:
• Aumento de la destreza del obrero a través de la especialización y el conocimiento técnico.
• Mayor control de tiempo en la planta, lo que significaba mayor acumulación de capital.
• Idea inicial del individualismo técnico y la mecanización del rol. • Estudio científico de movimientos y tiempo productivo.
• La división del trabajo planteada por Taylor efectivamente reduce los costos y reorganiza científicamente el trabajo, pero encuentra un rechazo creciente del proletariado, elemento que sumado a la crisis de expansión estructural de mercado (por velocidad de circulación de la mercancía) lo llevaría a una reformulación práctica en el siglo XX que es la idea de fordismo.
Según el propio Taylor, las etapas para poner en funcionamiento su sistema de organización del trabajo eran las siguientes:
• 1. Hallar diez o quince obreros (si es posible en distintas empresas y de distintas regiones) que sean particularmente hábiles en la ejecución del trabajo por analizar.
• 2. Definir la serie exacta de movimientos elementales que cada uno de los obreros lleva a cabo para ejecutar el trabajo analizado, así como los útiles y materiales que emplea.
• 3. Determinar con un cronómetro el tiempo necesario para realizar cada uno de estos movimientos elementales y elegir el modo más simple de ejecución.
• 4. Eliminar todos los movimientos mal concebidos, los lentos o inútiles.
• 5. Tras haber suprimido así todos los movimientos inútiles, reunir en una secuencia los movimientos más rápidos y los que permiten emplear mejor los materiales más útiles. La aplicación del sistema de Taylor provocó una baja en los costos de producción porque significó una reducción de los salarios. Para estimular a los obreros a incrementar la producción, muchas empresas disminuyeron el salario pagado por cada pieza. Hacia 1912 y 1913 se produjeron numerosas huelgas en contra de la utilización del sistema de Taylor. Quedaba atrás, definitivamente, la época en que el artesano podía decidir cuánto tiempo le dedicaba a producir una pieza, según su propio criterio de calidad. Ahora, el ritmo de trabajo y el control del tiempo de las tareas del trabajador estaban sujetos a las necesidades de la competencia en el mercado.
Los principales puntos del modelo de organización de Taylor fueron determinar científicamente el trabajo estándar, crear una revolución mental y un trabajador funcional.
A finales del s. XIX, y principios del s. XX se encontraron dos esferas sociales muy diferenciadas: el campo y la fábrica. Hay una tendencia a la mayor división social del trabajo: tareas cada vez más simples, parcelación progresiva de las tareas. Los fines del modelo consistían en aumentar la productividad, consiguiendo más por menos, cuestión que desemboca en la descualificación de los obreros. Con la división del trabajo se eliminan costos y el trabajo artesanal, se consigue que el conocimiento pase a los ingenieros, los oficios dejan de tener la posición preferente y negociadora que tenían hasta el momento, así el trabajador pierde ese poder negociador como resultado de la conversión a tareas simples. La fragmentación del trabajo produce una descualificación al destruirse los antiguos oficios, fragmentándolos y descomponiéndolos, aumentando la eficiencia y bajando los costos ya que al trabajador que lleva a cabo tareas simples se le paga menos. Este sistema conlleva un problema: el monopolio del conocimiento, interés en que ese conocimiento no trascienda para así lograr mantener aquél régimen.

Taylorismo digital

Los autores Brown, Lauder y Asthton denominan taylorismo digital a la organización global del denominado trabajo de conocimiento propio de la revolución informática o tercera revolución industrial que es sometido al mismo proceso de gestión de organización científica que en su día sufrieron los denominados trabajos artesanales por el taylorismo. El taylorismo digital somete las tareas, hasta hace poco consideradas no mecanizables -de carácter creativo, intelectual-, propio de las clases medias y muchos profesionales, al mismo destino que las artesanales, son codificadas y digitalizadas consiguiendo que la capacidad humana de decisión y juicio pueda ser sustituida por programas automáticos con protocolos de decisión informatizados -mecanizados-. Además, por su facilidad de deslocalización y movilidad técnica de los procesos -propia de las conexiones globales informatizadas- los empleos son fáciles de exportar, cambiar y sustituir.
Son los países desarrollados los que más van a sufrir el taylorismo digital ya que las tareas informatizables aumentan día a día y es en los países en desarrollo y subdesarrollados donde se encuentran salarios cada vez más bajos.

Monografía: FRORDISMO.

Introducción:
                     A continuación presentaremos un movimiento que fue llamado fordismo que se dio mediante la 2da revolución industrial. Es importante tener conciencia sobre este tema porque como dijo el mismo Henry Ford con otras palabras: Hay que conocer, estudiar y comprender lo que sucedió en el pasado para lograr comprender lo que está sucediendo en el presente y llevar adelante nuestro trabajo y esfuerzo anticipándose al porvenir. 
Se dejara expresado en esta ocasión en que consistió el fordismo, como se desarrollo en su época y que involucro el posfordismo entre otras cosas, tratando así de mostrar algo de información que nos puede ser útil para comprender ciertos acontecimientos pasados presentes y futuros, llevando a cabo este trabajo con plenos fines didácticos.

Desarrollo:
                  El término fordismo se refiere al modo de producción en cadena que llevó a la práctica Henry Ford; fabricante de automóviles de Estados Unidos. Este sistema comenzó con la producción del primer automóvil a partir de 1908- con una combinación y organización general del trabajo altamente especializada y reglamentada a través de cadenas de montaje, maquinaria especializada, salarios más elevados y un número elevado de trabajadores en plantilla y fue utilizado posteriormente en forma extensiva en la industria de numerosos países, hasta la década de los 70 del siglo XX (cuando fue reemplazada por el Toyotismo). El fordismo como modelo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio relativamente bajo en relación a los salarios promedio, generalmente en una economía desarrollada.
Este promovió la especialización, la transformación del esquema industrial y la reducción de costos. La diferencia que tiene con el taylorismo, es que ésta innovación no se logró principalmente a costa del trabajador sino a través de una estrategia de expansión del mercado. La razón es que si hay mayor volumen de unidades de un producto cualquiera (debido a la tecnología de ensamblaje) y su costo es reducido (por la razón tiempo/ejecución) habrá un excedente de lo producido que superara numéricamente la capacidad de consumo de la élite, tradicional y única consumidora de tecnologías con anterioridad.
Aparece un obrero especializado con un status mayor al proletariado de la industrialización y también surge la clase media del modelo norteamericano que se transformará en la cara visible del arquetipo del american way. Pero el sistema excluye el control de tiempo de producción por parte de la clase obrera, como solía ocurrir cuando el obrero además de poseer la fuerza de trabajo, poseía los conocimientos necesarios para realizar su trabajo de forma autónoma, de esta manera el capitalista quedaba fuera de los tiempos de producción.
El fordismo (con ayuda anterior del taylorismo) llega para romper con ese monopolio del trabajo, por un trabajo alienante con características que llevan al obrero a perder ese "monopolio" y por ende perder el control de los tiempos de producción. Además antes de esta nueva clase trabajadora, los obreros estaban sindicalizados, lo cual les brindaba un respaldo frente a la opresión capitalista, esta forma de agrupamiento llegó a Estados Unidos a través de la primera oleada de inmigrantes europeos, fuertemente ligados al trabajo de los artesanos y gremios de trabajadores.
La idea de sumar la producción en cadena a la producción de mercancías no sólo significó las transformaciones sociales y culturales que podemos resumir en la idea de cultura de masas. Como prototipo se puede hablar de la creación de automóviles en serie, de la expansión interclasista del consumo que deviene en nuevos estímulos y códigos culturales mediados por el capital.
En resumen, podemos contar como elementos centrales del modelo fordista:
• Aumento de la división del trabajo.
• Profundización del control de los tiempos productivos del obrero (vinculación tiempo/ejecución).
• Reducción de costos y aumento de la circulación de la mercancía (expansión interclasista de mercado) e interés en el aumento del poder adquisitivo de los asalariados (clases subalternas a la élite).
• Políticas de acuerdo entre obreros organizados (sindicato) y el capitalista.
• Producción en serie.
El Posfordismo se caracteriza por los siguientes atributos:
• Nuevas tecnologías de información
• Énfasis en los tipos de consumidor, en contraste con el previo énfasis en las clases sociales.
• Surgimiento de los servicios y trabajadores de 'cuello blanco'.
• La feminización de la fuerza de trabajo.
• La globalización de los mercados financieros.
El modo posfordista influye en el sistema de producción, proceso de fabricación, trabajadores, organización empresarial y la comercialización.

Conclusiones:
                      Gracias a todas las fuentes de información logramos cumplir con los objetivos de presentar a lo que se ha llamado fordismo, y en que consistió a lo largo de la historia concluyendo con las formas que esto tomo y como fue la situación relevante del trabajador bajo la industria. También se vio una consecuencia del fordismo nombrada como posfordismo y una breve comparación con el toyotismo.

Bibliografía:

• Wiki pedía.
• www.monografias.com
• www.slideshare.net
• Etc.

Análisis de la Situación Laboral durante el Fordismo:

El trabajador en este tipo de organización laboral fue muy afectado mediante la extremada explotación de su persona condenándola a realizar tareas monótonas cansándola tanto psicológicamente como físicamente por la ardua jornada laboral. Los propios trabajadores de la industria decían que su trabajo era infernal.
En muchas fuentes se nombran las altas pagas de Ford pero esto lamentablemente no compensaba el alto desgaste dado en esta rutinaria tarea. Aparte de todo esto el jefe era un ser frívolo al final desvinculado de su grupo de trabajadores anulando toda relación y opinión que pueda tener este.

Toyotismo:

El sistema Toyota es resultado de un lento proceso de maduración, formado por innovaciones sucesivas o por importaciones de métodos y conceptos, de campos que al principio, parecían alejados de él.
Sus orígenes se pueden definir en cuatro fases:
• Fase 1 (1947-1950): Importación a la industria automotriz de las innovaciones técnico-organizativas heredadas de la experiencia textil.
• Fase 2: El impacto de los años 1949-1950 y su significación: Aumentar la producción sin aumentar los efectivos.
• Fase 3 (los años cincuenta): La importación a la fabricación automotriz de las técnicas de gestión de las existencias en los supermercados estadounidenses: nacimiento del Kan-Ban.
• Fase 4: Extensión del método Kan-Ban a los subcontratistas.
El método Toyota es la combinación de dos principios: la producción en el momento preciso; y la autoactivación de la producción. El método Toyota no es una técnica de producción con “cero existencias”, ya que esta denominación no es más que uno de los resultados a los que este método llega persiguiendo un fin y un objetivo mucho más general. De este modo el sistema Toyota tuvo su origen en la necesidad particular en la cual se encontró Japón de producir pequeñas cantidades de muchos modelos de productos; más tarde aquel evoluciono para convertirse en un verdadero sistema de producción. A causa de su origen, este sistema es fundamentalmente competitivo en la diversificación. Mientras el sistema fondista es refractario al cambio, el sistema Toyota, por el contrario, resulta ser muy elástico; se adapta bien a las condiciones de diversificación más difíciles. Y así es porque fue concebido para ello. El problema era el siguiente: ¿Como elevar la productividad cuando la demanda no aumenta?
En esta situación el sistema fondista se torna inutilizable por su dependencia a las economías de escala. Pensar, no en la producción de gran volumen sino de pequeños; no en la estandarización y la uniformidad del producto, sino en su diferencia, su variedad, este es el “espíritu Toyota”.
De este modo, se buscan orígenes y naturalezas de ganancias de productividad inéditos, que no tengan que ver con los recursos de las economías de escala y de la estandarización tayloriana y fordiana.
Detrás de las existencias esta el sobre efectivo, el exceso de hombre empleados en relación con el nivel de la demanda. Asimismo, si las existencias son permanentes, detrás de las existencias esta el sobre equipo. Por lo tanto eliminado las existencias también se elimina el exceso de personal y de equipo, a partir de los cuales se puede obtener ganancias de productividad.
La fábrica mínima, reducida a las funciones, los equipos y el personal, es estrictamente requerida para satisfacer la demanda diaria o semanal.
De este modo para Ohno hay dos formas de aumentar la productividad. Una es incrementar las cantidades producidas, la otra es reducir el personal de producción.
La fábrica mínima deberá también ser una fábrica flexible, capaz de absorber con un efectivo reducido las fluctuaciones cuantitativas o cualitativas de la demanda. Así, Onho va a buscar la productividad ya no en la gran serie sino internamente, la flexibilidad del trabajo en la asignación de las operaciones de fabricación, oponiéndose así a las facilidades de la producción en serie con existencias en cada intervalo.
Un panorama analítico: tres determinantes estructurales en la formación del método Toyota. En la primera mitad de los años 50, Japón, tras la época de destrucciones provocadas por la guerra y la derrota había retomado el camino de la industrialización.
En este contexto, la industria automotriz gozo de una ley cuyo objetivo era favorecer su auge, pero esta partía de muy lejos: la mayoría de los vehículos de motor producidos eran camiones destinados a la construcción de obras públicas.
Por su parte, Toyota, producía todas las categorías de vehículos de motor, esencialmente camiones, pero también una pequeña cantidad de automóviles y autobuses. En estas condiciones, comprendemos mejor la cuestión que plantea Ohno y la que tenía que afrontar: como obtener las ganancias de productividad indispensables para la apertura de un verdadero mercado interno, sin aumentar el volumen de producción, y por lo tanto, sin apoyarse en los recursos, desde luego importantes pero en este caso prohibitivos, de la exploración de las economías de escala. Sin embargo, en el plano de la DIT, visto el poder de la industria automotriz estadounidense, parecía inútil desarrollarla en Japón. No obstante, afortunadamente para Japón, esta opinión negativa llego a ser minoritaria.
En 1949, Toyota se encontró frente a gravísimas dificultades financieras y estuvo muy cerca de la quiebra. El origen de esas dificultades fue una fuerte baja de la demanda, provocada por una vigorosa política de austeridad que implanto el gobierno. Por esta razón, Toyota, tuvo que pasar por las voluntades de un grupo bancario al que se le pidió auxilio.
Es así que se vio obligada a cumplir un principio de adaptación de sus productos a sus ventas y sufrir así la primacía de lo comercial, reduciendo sus efectivos. Lo que se convertiría en una de las claves del método “producir justo en las cantidades vendidas, y producirlas justo a tiempo” surge así como una condición impuesta a la empresa por terceros.

El mercado laboral y las relaciones industriales. 

La introducción del sistema Kan-Ban a gran escala, solo se pudo hacer tras una profunda reorganización del sindicalismo y cuando se estableció un juego complejo de contrapartidas que regularan las relaciones industriales. En relación al cambio sindical, se paso de un sindicato industrial combativo a un sindicato de empresa (corporativista); y en relación a la contrapartida estaba relacionada a los beneficios que se le daban a los trabajadores a cambio de su implicación en la producción (por ejemplo; empleo de por vida, salario por antigüedad) Principios, Reglas y Protocolos.

Los dos pilares del ohnismo: Autoactivacion y Just in Time

Autonomatizacion y autoactivacion 

1- Autonomatizacion y su extensión a la autoactivacion El principio de la autonomatizacion, es en realidad un principio importado por la industria textil, a la cual Toyota pertenecía. La idea consiste en dotar de cierta autonomía a las maquinas automáticas, a fin de introducir un mecanismo de autodetencion en el caso de funcionamientos defectuosos. El principio de estos dispositivos, será utilizado en todas las líneas de producción automotrices, y esto es significativo porque va a referirse tanto a los dispositivos mecánicos introducidos en el centro de las maquinas, como a los dispositivos de organización relacionados a la ejecución del trabajo humano. Estos últimos se denominan procedimientos de “autoactivacion”. Así pues, Ohno, no solo importa el concepto de autonomatizacion sino que lo extiende ya que lo aplica a situaciones de trabajo y de operaciones que no movilizan maquinas automáticas, con el afán de evitar desperdicios y fallas.

El justo a tiempo y el método Kan-Ban

1- Nacimiento del sistema Kan-Ban: Ohno y el sistema de los supermercados
 En el contexto de los años 50, marcado por el doble despido masivo y del incremento de los pedidos de guerra a Toyota, es cuando nace verdaderamente el Kan-Ban, y los suministros especiales destinados a las tropas estadounidenses serán una ocasión propicia para el perfeccionamiento de uno de los elementos claves que aseguran el funcionamiento de este sistema.
Por las razones ya indicadas, Toyota decidió hacer frente al brutal incremento de la demanda sin aumentar su personal. Por esto, la única vía abierta era la de una racionalización del trabajo basada en el mayor rendimiento posible de la mano de obra, no en la repetitividad de las tareas, sino en su ampliación mediante formulas del tipo de las ya experimentada en la industria textil.
En su búsqueda por reducir existencias y apoyado en el denominado “sistema de supermercados” estadounidense, Ohno decidió aplicar el siguiente principio: el trabajador del puesto de trabajo corriente abajo (cliente) se alimenta con unidades (productos comprados) en el puesto de trabajo corriente arriba (el estante) cuando lo necesita. En lo sucesivo en el puesto corriente arriba solo se pone en marcha la fabricación para realimentar el almacén (estante) con unidades (productos) vendidas.
Así nació el principio de Kan-Ban el cual se extendió a todas las fábricas de Toyota, y tuvo como consecuencias inmediatas:
• La descentralización de al menos una parte de las tareas de planificación.
• Integración de las tareas de control de calidad de los productos a las tareas de fabricación

TAREAS Y FUNCIONES – LA EMPRESA TRANSFUNCIONAL 

La contribución de Farol se puede resumir de la siguiente manera:
• Concentrar la atención en una de las funciones tradicionales, la “dirección general”, para autonomatizarla y progresivamente hacer de ella la función central y clave en la administración de empresa
• La materialización de un orden jerárquico de empresa en el cual el modelo de la pirámide y la estricta separación funcional constituyen los puntos fijos (organigrama).
• Modelo de empresa eficaz en mercados de producción en masa de productos estandarizados Según Ohno, así como el trabajo de taller se ejecuta en tiempos compartidos, la administración de conjunto también debe desplegarse en un modo compartido. A la empresa fayoliana se le contrapone la fabrica ohniana la cual, por su constitución, significa ante todo una fabrica transfuncional. Esta moviliza normas y procedimientos propios, en un juego de solidaridades necesarias y continuas entre división manufacturera y funcional del trabajo. Se está construyendo una nueva empresa horizontal que poco a poco va a forjar sus modos propios de coordinación de las tareas en funciones.

Análisis del Trabajador en el Toyotismo:

En este caso la tarea de el obrero estaba mucho mas humanizada con fuerte participación de su opinión. También este se descolgaba de la rutina ya que tiene más de una tarea a su cargo y debe cambiar constantemente, esta forma de organizar la fabrica daba al trabajador mas flexibilidad de horarios provocando que este se sienta más a gusto estando en el trabajo.
Aunque también es un método q busca la mayor eficiencia y aprovechar al máximo los tiempos este sistema trata a los obreros como personas teniendo en cuenta de que es incorrecto y desfavorable mecanizarlas y tratarlas básicamente como robots como en el fordismo. A parte de todo esto las nuevas ideas que trae el trabajador eran aprovechadas ya que él es el que se encontraba cara a cara con las tareas y tiene conciencia de aspectos que se pueden mejorar haciendo mas fácil y rendidor su trabajo.